Llodio estrenará en julio un servicio para cuidar a los niños.

500 maltratadas piden ayuda foral.

Están solas, angustiadas y, en muchos casos, temen por su vida. Una orden de alejamiento no es suficiente. Su maltratador puede volver a levantarles la mano o a robarles el sueño con su enésima llamada. Las instituciones no lo tienen fácil para atajar la lacra de la violencia sexista, pero al menos intentan paliar sus consecuencias. Como la Diputación, que en 2008 atendió a nada menos que medio millar de mujeres desesperadas. De ellas, 291 acudieron por primera vez al servicio de atención psicológica. Varias no fueron solas. Los expertos atendieron a 42 niños y adolescentes que han conocido demasiado pronto el machismo en estado puro.

La variedad de las afectadas es tan amplia como la propia sociedad alavesa. Crías de dieciocho años y abuelas que superan los 70. Dependientas sin ninguna formación y brillantes profesionales liberales. Estudiantes sin responsabilidades y madres de familias numerosas. Cada vez son más las que dan el paso y piden ayuda.

Pero en el ámbito rural el acceso a esa atención profesional y especializada es aún más difícil. La Administración foral se ha propuesto mejorarlo. En el valle de Ayala se atendieron a 47 maltratadas el último año, de las que 29 acudieron por primera vez, mientras que 18 eran antiguas usuarias. Este año ya son 31 las atendidas, de las que 13 han tenido su contacto inicial. A partir del 1 de julio lo tendrán más fácil para poder acudir a este servicio. La Diputación, el Ayuntamiento de Llodio y la Red de Mujeres les facilitarán cuidadoras para atender a sus niños mientras ellas reciben la terapia. «Teniendo en cuenta el aislamiento en el que se encuentran muchas de ellas con la consiguiente falta de apoyo social, en muchas ocasiones consecuencia inherente a la situación de maltrato, se observaron serias dificultades para que pudiesen dejar a sus hijos al cuidado de otra persona mientras recibían atención psicológica», explicó ayer la diputada foral de Política Social, Covadonga Solaguren.

Nueva guía
El programa pretende «reducir las cargas económicas, sociales y psicológicas de las mujeres víctimas de maltrato con menores dependientes a su cargo», agregó Solaguren, al tiempo que matizó que «de este modo, se pretende reforzar y complementar los servicios comunitarios existentes».

La nueva prestación, que se facilitará en un local de propiedad municipal, está orientada a favorecer la conciliación de su vida laboral, familiar, y social de las víctimas durante la terapia. La labor de la Red de Mujeres se centrará en buscar personas encargadas de cuidar a los niños cuando sus madres estén siendo asistidas.

También dentro del ámbito de la lucha contra la violencia sexista, la diputada dio a conocer la nueva reedición de la ‘Guía para combatir la violencia contra las mujeres’. El documento, elaborado con la colaboración del Ayuntamiento de Vitoria, recoge recursos públicos y gratuitos para actuar en caso de malos tratos.

Fuente de la noticia/elcorreodigital.com

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