Rosendo en las fiestas de Llodio

«Ganar mucho dinero trabajando es muy difícil »
El guitarrista y cantante madrileño desplegará su personal rock duro esta noche en las fiestas de Llodio.

«Rock más o menos duro, sin alharacas». Esto es Rosendo. Y sonará esta noche, a partir de las 23.00 horas, en el Rocódromo de la Avenida Zumalakarregi de Llodio.
-Actúa en plenas fiestas de Llodio. ¿Tras el concierto piensa meterse en el ambiente o ya le toca dosificarse?
-Sí, toca dosificarse. Ja, ja, ja…
-¿Se arrepiente de tantas juergas?
-Arrepentido, de nada. Pero precisamente porque me las he currado, ya no es lo mismo. Ja, ja, ja… En plena temporada y viajando mucho, con 55 castañas ya no es lo que era.
-El año pasado, tocó en Vitoria con Barricada y Aurora Beltrán. ¿Le gustaría repetir una gira así o se siente más cómodo en su formato ‘natural’?
-Hombre, es más relajado y controlado cuando funcionamos por libre. Pero no me importaría repetir. Fue una experiencia que guardaré entre lo más importante de mi carrera, a nivel personal y profesional. En mi caso, hacía algún tema con Aurora al principio, luego estaba en medio y salía al final. Me tiraba las cuatro horas y pico detrás de las cortinas, en pie de guardia. No te puedes desconectar, porque entonces la jiñas.
-¿Qué le parece la versión de ‘Maneras de vivir’ de la campaña de turismo del Gobierno navarro?
-Bien. Es un detalle de agradecer. Y como versión me parece oportuna para una campaña promocional. Es divertida, diferente a lo que me pudiera haber imaginado.
-En su disco ‘El endémico embustero y el incauto pertinaz’ colaboraban La Excepción. Música aparte, ¿les une ser gente de barrio?
-Sí. Hemos estado juntos en cuatro ocasiones. Pero el hecho de vivir y habernos criado -aunque el barrio no es el mismo de cuando yo era pequeño- en un lugar con un carácter diferente nos une e identifica.
-Según Gitano Antón, «tener mucho dinero es peligroso». ¿Lo suscribe?
-Nunca he tenido mucho dinero pero sí, me da la sensación de que es peligroso, sobre todo si no tienes la conciencia tranquila. Si lo has ganado como se debe y tienes proyectos -en mi caso, llevo muchos años ahorrando para hacerme una casa donde buenamente pueda- es otra cosa.
-¿Una casa?
-Sí. Han sido muchos años en la carretera a base de sudores y de trajines. Pero también le digo que ganar mucho dinero trabajando es muy difícil, incluso con mi profesion, que puede parecer… lo que no es.
-Ha tocado habitualmente con una Fender Stratocaster. Cuando empezó a usar una Gibson Les Paul, hace unos años, ¿la gente se sorprendió?
-Y yo también. Ja, ja, ja… Desde crío, la imagen que yo tenía de una guitarra eléctrica era la de la Fender Stratocaster. Cuando empecé a escuchar música, casi todos los guitarristas que me llamaban la atención -Hendrix, Clapton, Rory Gallagher o Richie Blackmore- tocaban con ella. Me enganché y realmente me he viciado. De eso me dí cuenta después.
-¿Cómo?
-La ’strato’ era del año sesenta y tantos -una joya, una reliquia- y no me sonaba como debía, porque el sonido ha cambiado. Me enganché a la Les Paul porque sé que es un guitarrón y suena muy bien. Pero tuve una penitencia con ella, porque ya tenía vicio y es muy diferente. Aunque le sacaba buen sonido.
-Pero volvió a la Fender.
-En Pamplona me hicieron un homenaje, una cosa rara, hace un puñado de años y la marca Fender me regaló un modelo que no conocía con pastillas dobles y que suena como un cañón con el tacto de la ’strato’ de toda la vida. No lo dudé, desde entonces, no he vuelto a tocar con otra.
-En fin, siempre suena usted a Rosendo. ¿Eso está en las manos?
-Creo que sí. Y ni siquiera en las manos: en la columna vertebral. Es algo que te permite tocar como quieres, como te sientes bien. Y eso te lo da un sonido que no sé definir.
«Los rockeros mueren»
-¿Y el estilo, va más en la cabeza, en el corazón o en el alma del músico?
-Forma parte del alma y de lo que realmente quieres hacer. En mi caso, siempre he querido hacer rock and roll más o menos duro, sin alharacas, y eso forma parte de mi estilo. Es una forma de expresarte, como hablar o moverte. que te va a marcar y te va a definir perfectamente.
-Hablando de artistas. De algunos, como Springsteen o usted -sin olvidar a Rory Gallagher- siempre se ha dicho que son ‘tal cual’, ‘de verdad’…
-No lo sé. Cuando te profesionalizas hay circunstancias que te llevan a decisiones con las que, muchas veces, no estás totalmente de acuerdo.
-’Los viejos rockeros nunca mueren’, pero algunos se retiran. ¿Qué le parece la decisión de Miguel Ríos?
-Yo creo que no se va a retirar. Por lo que sé, no es fácil. El escenario es lo que le da sentido a nuestra vida. Pero los rockeros se mueren como cualquiera que nace. No hay vuelta de hoja.

Fuente/elcorreodigital.com

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