Archive for Noviembre, 2009

¿Cuánto cobran nuestros alcaldes?

Es un asunto tabú en plena crisis, pero su nómina es pública, o al menos debería serlo. Hay regidores que no ganan ni un euro y otros hasta 89.000 anuales.

Cuánto dinero debe ganar un alcalde? Para muchos, los más, toda cifra siempre será excesiva, inmerecida, desmesurada… Es lo que tiene la clase política, que arrastra en estas lides la eterna duda sembrada por «cuatro ovejas negras». Pero lejos de despejar la incertidumbre, muchos ayuntamientos se empeñan en poner trabas para informar, con luz y taquígrafos, sobre cuáles son los honorarios del regidor. El sueldo de los servidores públicos sigue siendo un tema tabú, algo normal si no fuera porque es un dato público, ergo accesible para cualquier ciudadano de a pie. EL CORREO, en un prolijo trabajo de campo, publica hoy cuánto ganan los 51 alcaldes de Álava. En unos casos, fue el propio munícipe quien dio la cara y en otros no hubo más alternativa que acudir a la secretaría municipal o a la oposición. Como en botica, hay de todo, pero también hay coincidencias: la congelación salarial llegará a los consistorios en 2010. O esa es su intención.
«¿Para qué quiere esa información?» «El alcalde no está y el secretario dice que prefiere que habléis con él»… Demasiadas reticencias, quizá acrecentadas por la actual coyuntura económica, que ha dejado miles de parados a sus espaldas. Ya se sabe que los comparaciones son odiosas, sobre todo si se hacen con bolsillos ‘mileuristas’. «Encontrar el sueldo justo para una actividad tan delicada no es tarea fácil. Por eso proponemos que se determine desde instancias superiores para evitar suspicacias», justifica Jokin Bildarratz, presidente de la Asociación de Municipios Vascos, Eudel.
Para ello, existe un documento de referencia que fue aprobado por este colectivo a finales de 2007 -antes de cuajar la crisis- y que establece criterios diferentes en función de variables como la población o incluso el presupuesto. Según Eudel, los regidores de municipios de hasta 2.000 habitantes deberían percibir 50.562 euros brutos al año -sujetos a impuestos-. A partir de 2.000 vecinos, lo ideal es que estuvieran liberados, es decir, que se dedicaran en exclusiva a dirigir el pueblo. Así y hasta 5.000 habitantes, se propone un sueldo de 58.00 euros; de 5.000 a 10.000 vecinos, de 63.000; y de 10.000 a 20.000, en torno a 70.000 euros. En lo referido a los de más de 100.000 habitantes, se recomienda un salario bruto de 87.414 euros anuales, un 5% más que un consejero vasco. En este capítulo, Patxi Lazcoz, el alcalde de Vitoria, ronda los 89.000, unos 8.000 más que el donostiarra Odón Elorza y 14.000 menos que el bilbaíno Iñaki Azkuna.
Pese a ser orientativas, estas tablas son el referente para fijar el sueldo de muchos municipios alaveses, sobre todo los de mayor población. Para muestra, Pablo Isasi, que cobra 67.200 euros en el Consistorio de Amurrio (10.183 habitantes). No le va a la zaga Iñaki Beraza, que gana 60.000 euros en Salvatierra (4.824), la misma cantidad que Ainhoa Campo, en Ayala (2.774). Sorprende, eso sí, que el regidor del segundo municipio alavés en población, Jon Karla Menoyo (Llodio, 18.396 habitantes), ’sólo’ gana 52.605 euros al año. Artziniega (1.840) e Iruña de Oca (2.907) también superan los 50.000, mientras que Okondo (1.091), Zigoitia (1.658) y Urkabustaiz (1.205) forman el club de los 40.000 euros.
La particular idiosincrasia del mapa alavés, caracterizada por su amplia red de núcleos urbanos de escasa población -28 de sus 51 ayuntamientos tiene menos de un millar de vecinos; 14 entre 1.000 y 2.000 y sólo 9 más de 2.000-, provoca que el abanico de las fórmulas de cobro en las corporaciones sea de lo más heterogénea. Por regla general, sólo están liberados los catorce alcaldes que ganan más de 30.000 euros anuales, mientras que el resto se conforma con dietas por kilometraje o por asistencia a pleno y a comisión. Esta cantidad fluctúa desde los 30 euros de muchas localidades a por ejemplo, los 200 que se embolsa el alcalde de Lantarón por cada pleno (eso sí, no tiene ninguna asignación fija).
Diez alcaldes sin un euro
A la inversa y aunque parezca extraño, hay diez alcaldes que no perciben ni un sólo euro por ceder su tiempo de forma desinteresada en servicio de sus vecinos. Elvillar, Yécora, Kripan, Samaniego, Navaridas, Leza, Baños de Ebro, Lanciego, Ribera Alta y Añana conforman este grupo. «Ser alcalde es un trabajo altruista. Ni siquiera se cobran dietas porque incluso la gasolina me la pago de mi bolsillo», explica Carlos Carretera, regidor de Añana.
«Este trabajo te sale de dentro», apostilla Juana Velasco, alcaldesa de Bernedo. Son muchas las horas de familia y amigos perdidas, con el móvil operativo 24 horas y sacando tiempo de donde no lo hay por «amor» a un pueblo. Y esto, advierten, no se paga con dinero. «Nosotros no somos políticos, sólo vecinos que gestionan de la mejor manera posible su ayuntamiento y los recursos de sus conciudadanos», recalca Luis Ángel Miana, alcalde de Armiñón. «La imagen que la gente tiene de nosotros no se corresponde con la realidad. Incluso perdemos dinero de nuestro bolsillo», lamenta José Félix Uriarte, regidor de Barrundia.
Los ingresos, a la baja
Escasos recursos y demasiadas necesidades por cubrir jalonan el día a día de los pequeños municipios del territorio. Una compleja realidad, casi siempre invisible a ojos de la gran urbe vitoriana, que se ha visto recrudecida sobremanera por la virulencia de la crisis económica. La caída de la recaudación foral por impuestos -este año se han ingresado 375 millones de euros menos que en 2008- ha repercutido de forma directa en las arcas de las entidades locales. Tanto, que este año tendrán que devolver diez millones de los ya percibidos.
Por ello, la inmesa mayoría de los 51 ayuntamientos alaveses apuesta por congelar los sueldos de sus cargos públicos para el nuevo ejercicio. Esa es al menos la intención de todas las corporaciones consultadas y que tendrá que sellarse por escrito en los plenos de final de año o principios del que viene. Pero la contención del gasto no es ajena al día a día de los pequeños pueblos, ya que alguno lleva hasta ocho años sin ni siquiera subir las dietas. «Son momentos difíciles y tenemos que ser los primeros en dar ejemplo», coinciden en señalar.

fuente/correodigital.com

La Vuelta vivió 106 etapas en el País Vasco

Euskadi perdió la Vuelta y ésta perdió a la mejor afición ciclista en 1978. Tiempos revueltos de la transición de la dictadura a la democracia. Una barricada en Durango paró al pelotón en el primer sector de la última etapa. Los ciclistas fueron trasladados hasta Zarauz para cubrir los últimos 20 km hasta San Sebastián.

Por la tarde había una contrarreloj individual en Donostia. El paso de los ciclistas se vio perturbado por vallas metálicas en mitad del asfalto, chinchetas y hasta puñados de tierra sobre los corredores. Los resultados se anularon, pero no alteraron el resultado final. El francés Bernard Hinault, ganador de la Vuelta, había marcado también el mejor crono.

Fue el final de El Correo como organizador de la Vuelta (la cogió en 1955). Antes y después Bilbao siempre fue meta en la Vuelta, hasta 40 veces en 33 ediciones, más de una etapa por año. También San Sebastián fue una llegada clásica: 35 veces. Hasta 106 etapas tuvieron su meta en Euskadi.

Desde entonces sólo se pasó por territorio vasco una vez (2005) y de modo clandestino. La etapa Burgos-La Bien Aparecida (Cantabria) tenía que bajar por el Portillo de la Sía, pero justo antes de pasar avisaron que un supuesto camión se había cruzado en el descenso y se cambió el itinerario para subir el Alto de los Tornos y pisar durante 7 km la provincia de Vizcaya, incluida una aldea: Lanestosa.

fuente/as.com

«El parque de Lamuza es el referente que necesita Llodio»

El proyecto de los arquitectos Yon Bárcena, Jaime Díaz Morlán e Irene Zúñiga, con ingenieros y paisajistas de la oficina POA, ha ganado el concurso para trazar las líneas maestras de lo que será en el futuro el parque de Lamuza de Llodio. El equipo, que cuenta con experiencia en patrimonio arquitectónico y la gestión de zonas verdes, explica las claves de su remodelación y propone que los llodianos puedan ver cómo avanzan las obras.

fuente/noticias.lainformacion.com/